La igualdad de género significa igual visibilidad, empoderamiento, responsabilidad y participación tanto para las mujeres como para los hombres en cualquier ámbito de la vida pública o privada. También significa igualdad en el acceso y en la distribución de los recursos entre mujeres y hombres. Aunque el estatus legal de las mujeres en Europa ha mejorado, sin lugar a dudas, durante las últimas décadas, la igualdad efectiva está aún muy lejos de ser una realidad. Si bien el progreso es visible (logros educativos, participación en el mercado laboral, representación política), las brechas de género aún persisten en muchas áreas, manteniéndose los hombres en sus roles tradicionales y limitando las oportunidades de las mujeres para afirmar sus derechos fundamentales y hacer valer sus intereses.

La expresión más sonada de la desigual balanza de poder entre las mujeres y los hombres es la violencia hacia las mujeres, que es tanto una violación de los derechos humanos como un obstáculo importante para la igualdad de género.

Un cambio en las relaciones entre los géneros, el empoderamiento de las mujeres y la eliminación de los estereotipos negativos tradicionales de género son la clave para lograr la igualdad de género y beneficia a toda la sociedad, incluyendo a los hombres, así como a la próxima generación. Como ha demostrado una extensa investigación en multitud de contextos, cuando las mujeres tienen las mismas oportunidades que los hombres de ser social y políticamente activas, la economía y las sociedades prosperan.

La contribución primordial de las mujeres a las comunidades, sociedades y economías, y los elevados costes que supone la desigualdad de género, deben ser totalmente reconocidos, especialmente en el contexto actual de crisis económica.

Las desigualdades a todos los niveles de la sociedad van en aumento. La crisis y las consiguientes medidas de austeridad han golpeado duramente a las mujeres en muchos países suponiendo pérdidas de puestos de trabajo, recortes salariales, reducción en los servicios públicos y adelgazamiento de los recursos destinados a los servicios de apoyo vital para las mujeres víctimas de violencia.

La discriminación hacia las mujeres tiene un carácter horizontal y estructural que impregna todas las culturas y comunidades, así como todos los sectores, niveles y ámbitos durante toda la vida. Las desigualdades de género tienden a sumarse durante el curso de la vida, así pues determinadas desventajas que se sufren en las primeras etapas de la vida provocan desventajas en las etapas posteriores limitando las opciones de elección. A menudo, las mujeres sufren discriminación en varios campos como a los que se refiere el Artículo 14 del Convenio Europeo de los Derechos Humanos y el Artículo 4.3 del Convenio del Consejo de Europa sobre Prevención y Lucha contra la violencia de género y la violencia doméstica (Convenio de Estambul).

Por todas estas razones, es importante hacer frente a la discriminación de las mujeres de forma sistemática y comprensiva, a fin de lograr una igualdad de género plena y sustancial. Esto requiere un acercamiento de doble vía para el trabajo de la igualdad de género, que incluye:

 

- Políticas y acciones específicas, incluida la acción positiva en su caso, en áreas fundamentales para el progreso de las mujeres y para la igualdad de género y

- La promoción, el seguimiento, la coordinación y la evaluación del proceso de integración de la perspectiva de género en todas las políticas y programas.

Conseguir la igualdad de género es primordial para la protección de los derechos humanos, el funcionamiento de la democracia, el respeto al estado de derecho y el crecimiento económico y la competitividad.

 

Para UNOMÁSUNO+ la igualdad de género y el respeto consiste en una acción más a la salvaguarda de los derechos humanos que como ONGD debe tener siempre presente en todas sus acciones.

La promoción y participación en diferentes proyectos de cooperación al desarrollo en Gambia ha dado lugar a que nos demos cuenta de la complicada situación de las mujeres y niñas en un país sub sahariano como este, donde los roles de los diferentes géneros están muy marcados, diferenciados y aceptados por la sociedad y las instituciones.

No obstante, el trabajo de otras entidades sin afán de lucro, instituciones internacionales y pequeños grupos activistas, en muchas ocasiones clandestinos, dan pasos en una dirección que abre las puertas una igualdad efectiva entre hombres y mujeres a la vez que empodera a en diferentes roles sociales y políticos a las mujeres. 

Por todo ello, proyectos como SOM UN BLOC o la MATERNIDAD DE TUBA KOLONG han ído orientado a mejorar la situación y condiciones de las mujeres en ámbitos como la salud, la economia social, su papel y peso en la toma de decisiones para la comunidad y su formación en ámbitos como el comercio y la agricultura. 

 

 

- Asamblea General de UNOMASUNOMAS - 

Febrero 2013